Muchas personas se preguntan por qué les duele el cuello, especialmente cuando el dolor aparece de forma persistente o no mejora a pesar de distintos tratamientos. El dolor cervical puede tener múltiples causas: tensiones musculares, estrés acumulado, malas posturas o incluso factores emocionales que afectan al equilibrio del cuerpo.
Comprender el origen del dolor es clave para poder abordarlo de forma eficaz. En ocasiones el dolor cervical se mantiene durante meses o incluso años sin que las pruebas médicas detecten una causa clara.
Dolor de cuello persistente: cuando el origen no es evidente
Este fue el caso de una paciente mía que durante más de dos años tuvo problemas graves en el cuello y la región cervical. A pesar de haber acudido a numerosos médicos, fisioterapeutas y masajistas, no pudo solucionar el problema. La restricción del movimiento del cuello era bastante evidente y, en el caso de esta mujer en particular, afectaba su vida profesional, ya que trabajaba frente a cámaras como presentadora de televisión.
Sin embargo, el problema se originaba en un proceso de divorcio que la mujer estaba atravesando durante ese período: el estrés de la situación, tener que mudarse a un nuevo hogar… todo esto se estableció durante la sesión de kinesiología, que primero busca información clave relevante relacionada con el problema mediante pruebas AR.
Cuando el dolor cervical tiene un origen emocional
En este caso, la fuente del problema tenía un origen emocional, más que lo que a simple vista parecía un problema estructural.
Con esta información adicional, fue posible desactivar la información negativa que estaba afectando a la paciente y alterando su cuerpo.
Un enfoque holístico para entender por qué duele el cuello
La sesión en sí misma duró 15 minutos, y todo el proceso tardó 3 días en completarse.
Sin un enfoque holístico que la kinesiología Shenit puede proporcionar, tus problemas podrían nunca resolverse.
Kinesiología para el dolor de cuello en Sabadell
En Kinesiología Shenit en Sabadell trabajamos con un enfoque global que tiene en cuenta tanto los factores físicos como emocionales que pueden estar influyendo en el dolor cervical.
Comprender el origen del problema es el primer paso para recuperar el equilibrio del cuerpo.